Cómo conocer todas las obras de Gaudí en Barcelona sin morir en el intento

Este mes os propongo una ruta por los lugares emblemáticos de este gran arquitecto en Barcelona y otros del mismo que, aunque no sean tan conocidos, hay que visitar para entender bien quién era él y la huella que dejó en la ciudad.

Dado que cada vez hay más afluencia de visitantes y turistas en la ciudad y que ya estamos en temporada alta, os daré los enlaces correspondientes a los lugares más demandados, para que podáis saltar todas las colas habidas y por haber. ¡Ah, y en algún caso, puede que paguéis menos!

Os dejo un mapa de la ruta:

Gaudí era…

… un arquitecto modernista nacido en Reus en el 1852 y que murió, como ya sabréis, accidentalmente atropellado por un tranvía en Barcelona en el año 1926. Estudió arquitectura en esta misma ciudad en pleno movimiento de la “Renaixença”, movimiento a favor de la recuperación de la lengua y literatura catalana.

Estatua de Gaudí que podéis encontrar el Gaudí Experience (C/Larrard, 41)

Figura de Gaudí que podréis encontrar en el Gaudí Experience (C/ Larrard, 41)

Él era un hombre de profundas raíces y convicciones cristianas, con un gran sentimiento por Cataluña y con reminiscencias de romanticismo, aunque también quería innovar.
Cabe decir que Gaudí fue una de las personalidades destacadas del mundo barcelonés de la época y que tenía admiradores entre la burguesía catalana, hecho que le hizo valer el mecenazgo de Eusebi Güell, que marcó en gran parte su obra.
Su arquitectura ecléctica basada en las formas de la naturaleza tanto en los exteriores como en los interiores es ahora una obra reconocida y premiada por diferentes comunidades y organismos internacionales.

Ciutat Vella

Siguiendo el recorrido de la anterior ruta modernista, que publiqué hace unos meses en el blog, empezaremos el recorrido gaudiniano muy cerca de las Ramblas.

En la Calle Nou de la Rambla, encontramos el Palau Güell, palacio que fue construido entre el año 1886 y 1888 y declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1984.

Esta construcción fue uno de los proyectos más importantes encargados por Güell a Gaudí. Se trata de una espectacular mansión con una gran abundancia de arte decorativo. Se caracteriza por fusionar arte gótico y arte musulmán y tener como protagonista indiscutible el hierro forjado.
Azotea del Palau Güell

Azotea del Palau Güell

Dentro del edificio, es importante destacar el uso del ladrillo en el subterráneo (antiguas caballerizas) y de la vuelta catalana como recurso arquitectónico. La entrada general cuesta 12€ y la podéis adquirir aquí.

Al cruzar las Ramblas, se llega a la Plaza Real, donde se pueden ver farolas (1879) del mismo arquitecto que acompañan la Fuente de las Tres Gracias.

L’Eixample

En a Calle Casp número 48, encontramos la Casa Calvet (1898-1900), encargada por la familia de empresarios textiles Calvet. Este edificio, que a primera vista no parece de Gaudí, es una obra con detalles barrocos en su interior. En sus oficinas de contabilidad, gerencia y salas de juntas se puede comer hoy en día en el Restaurante Casa Calvet.

Si nos dirigimos hacia la montaña, en el Paseo de Gracia, encontramos la Casa Batlló (1904) dentro de lo que se le llama la Manzana de la Discordia, de la cual ya se habla en la ruta que publiqué hace unos meses.

Casa Batlló rosas Sant Jordi 2016.png

Decoración de la fachada de la Casa Batlló durante el día de Sant Jordi de 2016

Esta casa, cuyo tejado recuerda a las escamas de un pez, puede ser interpretada como la representación de la leyenda de Sant Jordi: la parte superior, en lugar de ser las escamas de un pez, podría ser la piel del dragón, la cruz sería la espada, el balcón sería el de la princesa y los colores que caen por la fachada podrían representar la sangre del dragón y las rosas que caen.

Cada detalle ornamental tiene un especial interés: cada reja de hierro, cada cristalera, cada mosaico de cerámica han sido tratados de una manera especial y todo junto conforma un mosaico que provoca muchas y diversas sensaciones al verlo, la obra fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Podéis adquirir entradas de la Casa Batlló en el siguiente enlace, para saltarse la cola. ¡Y atención porque los residentes en la província de Barcelona tienen un descuento importante en taquilla!

Si continuamos subiendo por el Paseo de Gracia, encontramos otro edificio emblemático de la obra gaudiniana: la Casa Milà (1905-1910). Este bloque de casas, que también fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1984, fue encargado por la familia Milà y fue considerado al principio, como un gran bloque de piedra. De aquí su nombre vulgar La Pedrera.

La Pedrera

Fachada de La Pedrera

Esta casa es especial por su aura misteriosa y por los diferentes colores que tiene con la luz de los diferentes momentos del día. A parte, cabe destacar todos los detalles simbólicos que contiene, incluidos también el tejado donde podemos pasear entre las chimeneas-soldado, arcos que recuerdan al arte románico y el típico “trencadís” de Gaudí – técnica parecida al mosaico que utiliza restos de cerámica-.

Si queréis adquirir entrada sin tener que hacer largas colas podéis hacerlo aquí.

Para hacer una visita todavía más privilegiada de La Pedrera, os podéis unir a la visita de La Pedrera de Gaudí: Los Orígenes, una visita guiada en grupo reducido durante la noche, durante la cual podréis disfrutar de una proyección audiovisual única sobre las chimeneas de la azotea.

Continuando recorriendo obras del genio de la ciudad, llegamos al edificio que, probablemente, ocupa más portadas de guías turísticas de Barcelona: la Sagrada Familia (1882-?). Pocas cosas nuevas se pueden decir de esta construcción en curso, cuya cripta, juntamente con la Fachada de la Natividad, fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad. Éste es uno de los puntos turísticos más visitados de Cataluña con un recuento de más de 3 millones de visitantes anuales durante los últimos años. Su estado inacabado hace que muchos vuelvan para ver su evolución.

Exterior de la Sagrada Familia

Fachada de la Sagrada Familia

Muchos dicen que la Sagrada Familia es la Biblia convertida en un edificio, ya que en él se proyectan muchos de los pasajes del libro sagrado. Lo que no se puede negar es que este edificio marca y marcará por siempre el skyline de la ciudad de Barcelona.

Pero si el exterior deja boquiabierto a todo aquél que se acerca hasta ella, el interior es mucho más impresionante, ya que la luz y los colores que entran dentro de ella son totalmente inusuales.

Interior de la Sagrada Familia

Interior de la Sagrada Familia

Cada vez es más el número de personas que quieren ver la Sagrada Familia – sobretodo después de que el Papa la convirtiera en Basílica -, y en momentos puntuales, las colas pueden superar las 2 horas o las entradas pueden estar agotadas. Por este motivo, os recomiendo que reservéis las vuestras en visit.sagradafamilia.cat. Además, desde el año 2016, las entradas anticipadas por internet tienen un descuento medio de 3 € respecto al precio de taquilla.

Otras obras gaudinianas en la ciudad

En el barrio de Gracia, entre calles estrechas y ligeramente empinadas, encontramos la Casa Vicens, construida entre los años 1883-1888 y declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Destaca el uso de la línea recta, la cerámica decorativa y el hierro forjado de la entrada del edificio. Ésta fue una de las primeras obras del arquitecto.

Casa Vicens

Casa Vicens

La Casa Vicens no es visitable de momento, pero lo será a partir del otoño de 2016.

En la parte más alta de la ciudad, en una cima que antes era más conocida como “la montaña pelada” podemos visitar el Park Güell (1900-1914), proyecto de barrio residencial diseñado por Gaudí, donde se tenían que construir un conjunto de casas para burgueses. El proyecto imitaba el estilo de la clase aristocrática de Inglaterra que vivía en las llamadas ciudades jardín: eran viviendas situadas en medio de la naturaleza, en un espacio totalmente pensado para que las personas que viviesen allí, pudiesen hacer una vida social totalmente llena dentro del recinto.

Como en el caso de la Sagrada Familia, para visitar la parte monumental del parque, os recomendamos que compréis las entradas anticipadamente por internet ya que en esta zona, actualmente, solo se permite la entrada a un cierto número de personas cada media hora. Utilizando la página oficial, además, hay descuento respecto al precio en taquilla.

Park Güell Barcelona

Atardecer en el Park Güell

Desde el Park Güell vamos hasta la Torre Bellesguard (1900-1909), que Gaudí diseñó sobre un antiguo castillo situado a los pies de Collserola. Es por eso que el edificio tiene el aspecto de un castillo gótico. Destaca la torre acabada en cruz de cuatro brazos típica de Gaudí. Otra vez, en este edificio el ladrillo vuelve a ser el protagonista.

Torre Bellesguard

Torre Bellesguard

Si queréis visitarla, tenéis dos opciones: hacer la visita del exterior con una audioguía, o bien hacer la visita del interior. En este último caso (para mí, muy recomendable), hay que tener en cuenta que solo hay una visita guiada al día (catalán, castellano o inglés, según el día), dado que en la torre aún vive gente y se intentan compaginar las visitas con su vida cotidiana. Podéis hacer vuestras reservas (imprescindibles), en el siguiente enlace.

Otra gran obra arquitectónica de Gaudí es el Colegio de las Teresianas (1888-1889), en la Calle Ganduxer números 85-105, que aún funciona como tal.
Interior de la Torre Bellesguard

Interior de la Torre Bellesguard

 

Nos desplazamos ahora hasta el Paseo Manuel Girona, 55-57, donde en la entrada de una zona residencial de la parte alta de la ciudad, hay la calle de la antigua Finca Miralles (1901-1902). Su forma ondulada, su cubierta de piezas rotas de cerámica y la cruz de cuatro brazos hecha de hierro forjado, hacen que este lugar sea inconfundiblemente de Gaudí.
Puerta de entrada a los Pabellones Güell

Puerta de entrada a los Pabellones Güell

Para terminar, en la zona de Palau Reial, encontramos los Pabellones Güell (1884-1887), en la avenida Pedralbes, número 7. Se trata de dos edificios en los que había la casa de los porteros de la familia Güell y los establos de la finca. Éstos están unidos por una gran puerta de hierro forjado con motivos vegetales, un medallón con la G de Güell y un gran dragón.
Si queréis continuar visitando obras de Gaudí, pero fuera de Barcelona, recordad que cerca de Barcelona, en Santa Coloma de Cervelló, podéis ver la Cripta de la Colònia Güell: todos los datos en el siguiente post.
Y si el modernismo es algo que os interesa más allá de Gaudí, como a mi, ¡no dejéis de visitar el post sobre la Ruta Modernista de Barcelona al completo!
Este texto fue escrito por mí en 2009 para www.femturisme.cat y ha sido modificado para la entrada de este blog. Os recomiendo visitar la página para descubrir ésta y otras rutas por Cataluña.
 
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2 comentarios en “Cómo conocer todas las obras de Gaudí en Barcelona sin morir en el intento

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