Una semana en la Costa Brava

Este mes, os propongo que os dejéis llevar por el azul del mar y los acantilados de la Costa Brava durante 7 días. Desde playas de arena, a acantilados, pasando por pueblos y ciudades con mucho encanto e historia.
He aquí el mapa con las diferentes localizaciones

Excursión en Kayak por el Cap de Creus

Id hasta Portlligat (Cadaqués), y buscad el alquiler de kayaks de Kayaking Costa Brava. Se puede alquilar, a parte del kayak, un salvavidas por persona y una bolsa hermética para guardar vuestros bienes más preciados.

La idea es tomar el kayak para poder ver desde el mar algunos de los paisajes de acantilados más espectaculares del Cap de Creus, el cabo más oriental de la península. Podréis remar y remar hasta la Cala Bona, una pequeña cala que probablemente disfrutaréis en solitario, ya que solo se puede acceder a ella via mar.

De regreso a Portlligat, podéis cotillear la isla que lleva el mismo nombre, que ocupa parte de la salida a la bahía. No os perdáis las pequeñas playas y cuevas que se forman en ella.

Playa en la Illa de Portlligat

Playa en la Illa de Portlligat

Panorámica de Cadaqués

Panorámica de Cadaqués

Para completar el día, podéis visitar la Casa-Museu Dalí, de la que ya hablé en otro post hace un tiempo, pasear por el inolvidable pueblo de Cadaqués, o seguir explorando el cabo y llegar hasta su faro.

De Sa Riera hasta s’Illa Roja por el camino de Ronda

Localizadas en el Cap de Begur, estas dos playas se encuentran entre mis favoritas de la Costa Brava. Se puede llegar a cualquier de ellas en coche, pero dado que hay que pagar parkings por separado, es una buena idea aparcar en una y caminar hasta la otra.
Mi recomendación es ir desde Sa Riera (donde hay más plazas de parking) hasta s’Illa Roja, ya que la primera vista que tendréis de s’Illa -el peñón protagonista de la playa- desde el camino de ronda, será memorable. Por cierto, el camino es muy corto – de hecho solo son unos 20 minutos a pie – pero hay que tener en cuenta que hay bastante desnivel.
S'Illa Roja desde el camino de ronda

S’Illa Roja desde el camino de ronda

Después de un día de sol y playa – y un poco de piernas -, podéis acabar el día en Begur, de origen medieval, donde no podéis dejar de visitar el castillo (lo reconoceréis porqué está en la parte más elevada del pueblo) y disfrutar de sus vistas a la Platja Llarga de Pals, las Illes Medes y el Montgrí, el macizo de Torroella de Montgrí. Después de subir al castillo, podéis pasear por las calles peatonales del casco histórico y descubrir las casas de indianos de la población.

De Tamariu a Aiguablava en Kayak

Si os gustó la experiencia en kayak del Cap de Creus, os recomiendo que repitáis experiencia con Kayaking Costa Brava y sigáis descubriendo las playas y calas del Cap de Begur desde el mar.

Id hasta Tamariu, para encontrar su base en Begur y tomad el kayak en dirección norte. En esta ocasión, el objetivo es llegar hasta Aiguablava, las aguas de la cual hacen honor a su nombre. En el camino de vuelta, podéis parar en otra de mis calas favoritas, Aigua-Xellida, para luego regresar a Tamariu, que por supuesto, también es una de las mejores playas de la zona. 

Aigua-xellida

Aiguaxellida

Si no sabéis que hacer el resto del día, podéis pasar la tarde en Pals, otro de los pueblos medievales de la zona, que conserva un bonito centro histórico con tiendas de artesanía y souvenirs varios.
En el caso que todavía queráis más mar y playa, podéis seguir descubriendo las calas de Begur recorriendo la costa en coche: Aiguafreda, Sa Tuna, Fornells… ¡a cada cual mejor!

Disfrutar del camino de ronda por su paso por Palafrugell

Este parte del camino de ronda es uno de los más bonitos de la Costa Brava, y además, también es uno de los mejor arreglados y adaptados para todos los públicos (sobretodo la parte central).

La idea es empezar en el Far de Sant Sebastià, donde hay una vista espectacular de todo el municipio de Palafrugell y donde se pueden visitar también los restos de un antiguo poblado ibérico.

Faro de Sant Sebastià

Faro de Sant Sebastià

Después, continuad hacia el sur, para llegar hasta Llafranc, uno de los barrios de pescadores del pueblo. Si se continúa por el camino, después de pasar por la Punta dels Tres Pins, podréis pasear por la Playa del Canadell, desde la cual, se accede directamente a Calella de Palafrugell.

En Calella de Palafrugell, podéis hacer una parada técnica para comer y disfrutar de la Playa del Port Bo, famosa por sus porches con arcos blancos y por acoger año tras año, la gran Cantada d’Havaneres.

Playa del Port Bo

Playa del Port Bo

Desde allí, seguid rumbo al sur, para disfrutar de las vistas de Calella desde arriba y para llegar hasta la Playa del Golfet, justo antes de acabar en el Cap Roig, donde se puede visitar uno de los jardines botánicos con mejores vistas de Cataluña.

En bicicleta desde Calella de Palafrugell hasta la Playa de Castell (ida y vuelta)

En la carretera que va de Calella de Palafrugell a Palafrugell, podéis tomar la Via Verda, un recorrido plano donde abundan los runners, los ciclistas o los caminantes.

Se trata de un camino muy fácil que os llevará hasta la Playa del Castell (Palamós), desde donde podréis llegar caminando hasta varios de los rincones más bonitos de la Costa Brava. Por una parte, si vais hacia el sur, a tan solo 10 minutos, encotraréis Cala s’Alguer, con sus antiguas barracas de pescadores. Por otra parte, si camináis hacia el norte, a solo 5 minutos de la playa, podréis disfrutar de La Foradada, un enorme agujero en la roca de un acantilado, por el que pueden pasar embarcaciones pequeñas.

Panorámica de Cala s'Alguer

Panorámica de Cala s’Alguer

La Foradada

La Foradada

Si queréis ir más allá, podéis llegar hasta el núcleo urbano de Palamós, donde podéis visitar el Museu de la Pesca, un lugar donde no solo podréis aprender sobre el mar y el pescado, sino que podréis descubrir qué supone ser pescador y los problemas a los que se han enfrentado y se enfrentan hoy en día. También podréis descubrir l’Espai del Peix, lugar donde en días laborables podréis presenciar la subasta de pescado. En este espacio también se hacen talleres de cocina, entre los cuales show cooking con degustación incluida y con el pescado siempre como protagonista. Antes de iros del centro de Palamós, podéis pasar por los restos del Convento de Sant Agustí

Restos del Rosetón del Convento de Sant Agustí

Restos del Rosetón del Convento de Sant Agustí

Para volver hacia Calella de Palafrugell tendréis que regresar a la Playa del Castell. Mi propuesta es volver por Cap Roig, pasando por la Barraca de Dalí, una caseta surrealista que tiene como entrada una puerta de 45º. Después de esta barraca, si seguís por una pista forestal paralela al mar, podéis llegar hasta Cala Estreta, una sucesión de playas pequeñas, separadas por rocas y arena, que os dejarán sin aliento.
Panorámica de Cala Estreta

Panorámica de Cala Estreta

Finalmente, id a buscar el GR92, para llegar de vuelta a Calella de Palafrugell.

De Calonge a Platja d’Aro por el camino de ronda

Este es otro de los tramos más bonitos del camino de ronda por la Costa Brava. Mi recomendación es aparcar el coche en la parte sur de Calonge, en la Playa de Torre Valentina y empezar el camino justo allí, en la Torre que lleva el mismo nombre. Desde allí, hay que caminar hacia el sur, hacia la Torre dels Perpinyà, para llegar a uno de los rincones más bonitos del camino, el Cap de Roques Planes, donde podréis disfrutar de una cala muy especial, la Cala de Roques Planes, que en honor a su nombre, consta de varias rocas redondeadas por la acción del mar y del viento que se adentran al mar.

Cala de les Roques Planes

 

Cap Roig

Cap Roig

Si continuáis hacia el sur, pasaréis por una sucesión de calas y playas: Cala de la Roca del Paller, Cala del Forn, Playa de Can Cristus, Playa de ses Torretes… estan todas tan cerca las unas de las otras, que llegará un momento en que ya no sabréis en cuál de ellas estáis.

Os volveréis a situar cuando lleguéis en el Cap Roig (no, no es el mismo que el de Palafrugell), un peñón con varios pinos que separa en dos la Playa de Sant Jordi. Desde allí, el camino continúa para llegar hasta Cala sa Cova. Después de ésta, se accede ya al núcleo turístico de Platja d’Aro.

Nota: el camino de ronda está, en algunas partes de este trozo, en bastante mal estado. En algunos casos, tendréis que salir a la carretera que pasa por la costa para continuar el camino. Lo más fácil para regresar al coche es tomar un autobús de regreso hasta Calonge. La parada del autobús en Platja d’Aro está junto a la parada de taxis. 

Descubrir el territorio interior de la Costa Brava

A continuación os enumero algunos pueblos y ciudades a los que podéis llegar rápidamente en coche si os encontráis en la Costa Brava y que podéis visitar en un arrebato de practicar un poco de turismo cultural por la zona:

Banyoles: podréis visitar el estanque más famoso de Catalunya. Se puede hacer de varias maneras: podéis rodearlo a pie o en bicicleta, o cruzarlo en barca de remos o en la Tirona, una de las barcas totalmente ecológicas que recorre su perímetro y que también permite ver de cerca las pesqueras, que actualmente forman parte de la lista de los Bienes Culturales de Interés Nacional (BCIN) por la Generalitat de Catalunya.

Estanque de Banyoles

Estanque de Banyoles

Besalú: famoso por el puente construido durante la Edad Media y que cruza el río Fluvià, en Besalú no solo podréis uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluñaa, sino también descubrir uno de los pueblos donde hubo una de las juderías más importantes de la zona.

Puente de Besalú

Puente de Besalú

Girona¿qué se puede decir de Girona? En Girona se puede pasar el día entero, paseando por las calles del Barri Vell, donde no podéis dejar de ver la Catedral, con su magnífico claustro, los Baños Árabes, el Monasterio de Sant Pere Galligants, el Centre de Bonastruc Ça Porta, donde profundizaréis en la historia de la judería de la ciudad… podéis subir hasta Montjuïc, donde al igual que en Barcelona también hay un castillo con vistas a la ciudad, podéis cruzar los puentes sobre el río Onyar para inmortalizar una de las vistas más famosas de la ciudad, las casas coloradas al borde del río, podéis pasear por su enorme Dehesa, visitar el Museo del Cine… Girona merece un post a parte, así que de momento lo dejamos así… y espero poder escribir sobre ella como se lo merece más adelante 😉

Figueres: la capital de l’Alt Empordà es sobretodo conocida por ser el lugar donde se encuentra el Teatre-Museu Dalí, del que ya hablé en el post sobre el Triángulo Daliniano hace un tiempo. Pero hay vida más allá de Dalí en Figueres, puesto que también podéis visitar el Castillo de Sant Ferran y el Museu del JoguetFigueres también puede ser una buena opción de ocio y gastronomía.

PeratalladaPeralada y La Bisbal de l’Empordà: estos tres son solo algunos de los centenares de pueblos que forman parte del interior de la Costa Brava y que podéis visitar para completar vuestra visita a la zona. Lo que tienen en común es que todos tienen importantes vestigios medievales, tiendas de artesanía y productos de la tierra. ¡Seguro que ninguno de ellos os dejará indiferente!

Peratallada

Peratallada

¡Vaya con esta última parte creo que me han salido más de 7 días en la Costa Brava! 😉 Espero que alguna idea os sea útil y que disfrutéis de vuestras vacaciones.

Os dejo con un vídeo que os acabará de convencer para escoger la Costa Brava como vuestro próximo destino…
 

 

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2 comentarios en “Una semana en la Costa Brava

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