Dos semanas de ruta por Cuba (parte I: de La Habana a Cienfuegos)

¿Cuáles son las ciudades imprescindibles de Cuba? ¿A qué cayo (=isla) debo ir si tengo poco tiempo y no quiero meterme en Varadero? ¿Qué es lo que no me puedo perder en una primera visita a Cuba? Si después de leer el post sobre las recomendaciones para viajar por libre a Cuba, queréis saber todas estas respuestas y más, ¡aquí va una propuesta de visita para aproximadamente unas dos semanas por el país caribeño!

Empezaremos en La Habana, que como dije en el post anterior, es la única ciudad conectada directamente a Madrid con vuelos regulares a diario, y por lo tanto, acabaremos también en el mismo sitio.

Calle Obrapía en La Habana Vieja

Calle Obrapía en La Habana Vieja

En esta entrada, por cuestión de espacio y tiempo, solo os hablaré de la primera semana del viaje, que incluye La Habana, ViñalesLas Terrazas y Cienfuegos, pero el mapa completo de la ruta es el siguiente:

Día 1: Llegada a La Habana

Los vuelos procedentes de Madrid suelen llegar a La Habana por la tarde. El control de pasaportes y la recogida de maletas suele llevarse parte del tiempo del principio del viaje, así que lo más seguro es que el primer día solo podáis llegar al hotel o casa particular que hayáis reservado, cenar y salir a tomar algo cerca de alguna plaza de la Habana Vieja.

Día 2: La Habana Vieja

Mi recomendación es entonces intentar alojarse en la Habana Vieja o justamente al otro lado del Paseo de Martí, para poder llegar a pie a todos los lugares propuestos a continuación y que se pueden hacer en ruta durante todo el día:

1. Catedral de La Habana: de estilo barroco, la iglesia más famosa de la ciudad y en una plaza que lleva el mismo nombre, rodeada de porches. Muy cerca de ésta, tenéis la Bodeguita del Medio – lugar demasiado frecuentado por turistas – y un paladar, restaurante típico, el Doña Eutimia. Para comer en él, es recomendable reservar al menos, con un día de antelación.

Catedral de la Habana

Catedral de la Habana

2. Castillo de la Real Fuerza: donde se encuentra el Museo de la Navegación.

3. Plaza de Armas: justo al lado del Castillo de la Real Fuerza, donde a diario se venden libros y antigüedades en la calle. En uno de los extremos de la plaza, encontraréis el Museo del Templete, donde cada 16 de noviembre, fecha de la fundación de la ciudad, los ciudadanos de La Habana acuden en masa para darle tres vueltas al árbol de la entrada y pedirle deseos.

4. Calle Mercaderes o calle Oficios: dos de las calles mejor conservadas de la parte vieja de la ciudad por las que hay que pasear sin prisas observando la vida callejera.

Venta de libros en Plaza de Armas

Venta de libros en Plaza de Armas

5. Plaza e Iglesia de San Francisco de Asís: donde también hay la Lonja de Comercio y acceso a una parte del Malecón.

6. Plaza Vieja: personalmente, creo que es la plaza más bonita de la Habana Vieja, donde no os podéis perder la Cámara Oscura, desde donde podréis disfrutar de una espectacular vista de 360º de la ciudad. En una esquina de la plaza hay la Factoría Plaza Vieja, un bar donde parar a tomar una cerveza, escuchar música en directo y vivir el ambiente de la plaza. Si os gusta el arte, tenéis que saber que en esta plaza hay varias galerías de arte cubano, como la Galería Diago de Galerías Cubanas, que expone obras de varios artistas.

Plaza Vieja

Vista de la Plaza Vieja desde la terraza de la Cámara Oscura

7. Catedral Ortodoxa Nuestra Señora de Kazán: si subís a la cámara oscura, veréis sus 6 cúpulas rápidamente. Dos de las cúpulas son doradas y las otras 4, de bronce. Fue construida en 2008 para unos pocos miles de ortodoxos, entre ellos rusos que habitan en Cuba. Su construcción fue posible gracias a las buenas relaciones que ha tenido Cuba con Rusia a lo largo de las últimas décadas.

Catedral de Nuestra Señora de Kazán

Catedral de Nuestra Señora de Kazán

8. Calle Obispo: quizás la calle más comercial de la parte vieja de la ciudad, donde cada día, cerca del cruce con la calle Aguacate hay un mercadillo donde podréis encontrar souvenirs a buen precio.

9. Edificio Bacardi: los amantes del ron y de la historia de la familia Bacardí no pueden dejar de visitar este edificio que fue construido por la familia y que actualmente alberga oficinas de otras compañías que nada tienen que ver con el ron. En la planta baja podréis ver el antiguo bar donde se servían cócteles hechos con el famoso ron y que había sido todo un referente en La Habana. Otro de los motivos por los que os recomiendo ir hasta el edificio es para subir hasta el último piso y tener otra vista de pájaro de la ciudad.

10. Capitolio Nacional: construido en 1929 a imagen y semejanza del Capitolio de Washington D.C.

El Capitolio, de fondo

El Capitolio, de fondo

11. Paseo de Martí: un lugar donde muchos cubanos ven la vida pasar sentándose en uno de los bancos de piedra con sombra.

12. El Malecón: al final del Paseo de Martí, el Malecón es uno de los lugares más famosos de Cuba y no es para menos. Con más de 8 km de longitud, en el Malecón se puede ver a gente pescando, paseando, socializando y esquivando las olas el día que el mar está revuelto. La imagen del skyline de El Vedado y Centro Habana, así como las vistas del Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro y la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, en el otro lado de la bahía, desde este punto es única. Imprescindible ir al atardecer.

El Malecón

El Malecón

El Malecón

El Malecón

Alojamiento en La Habana: si queréis encontrar habitaciones amplias y limpias, podéis reservar con antelación en el Hostal Peregrino, una red de casas particulares que tiene una casa en la Habana Vieja y otra en Centro Habana. Si no tienen habitación, os dirigirán a una casa asociada, pero la calidad suele bajar bastante.

Día 3: Salida hacia Viñales

El viaje a Viñales, en Pinar del Río, suele durar, desde La Habana, unas 4 horas, pero el paisaje del destino es uno de los más bonitos de Cuba. El Valle de Viñales es un paraíso lleno de mogotes, plantaciones de tabaco y naturaleza, muy recomendable para los amantes del senderismo y de la equitación. Para el día de llegada a Viñales, la recomendación es hacer una ruta panorámica en coche para ver el valle desde diferentes puntos:

1. Mural de la Prehistoria: no es un mirador en sí, pero os permitirá tener el primer contacto con los mogotes. El Mural tampoco es que sea una obra de arte imprescindible – el único mérito que tiene es que alguien haya podido pintar algo de semejante magnitud en la roca-, así que no hace falta ni entrar al recinto y pagar los 3 CUC de entrada por persona, se puede ver desde lejos y el paisaje de los alrededores deja ya sin respiración.

2. Los Jazmines: seguramente la vista panorámica de la que podréis disfrutar desde el parking del Hotel Los Jazmines es la más bonita del valle.

Vista desde Los Jazmines

Vista desde Los Jazmines

Día 4: Valle de Viñales

La mayoría de las excursiones del Valle de Viñales empiezan en el camino que se toma desde el final de la calle Adela Azcuy Norte. Una de las excursiones más típicas para turistas llega hasta la Cueva del Palmarito, donde hay una piscina natural para bañarse, previo pago. En nuestro caso, no pudimos llegar hasta ésta, porqué según nos contaron, la policía había instado al propietario del terreno a no cobrar por un recurso natural que es de todos. Problemas aparte, los caminos del valle son una delícia y, tanto a caballo como a pie, cualquier excursión que hagáis por ellos, inolvidable. Otro de los puntos recomendables del valle es la Cueva del Indio, a unos 5 km al norte del pueblo de Viñales, por donde se puede recorrer en lancha el río subterráneo.

Secadero de tabaco en el Valle de Viñales

Secadero de tabaco en el Valle de Viñales

Paisaje en Valle de Viñales

Día 5: Cayo Jutías

A unos 65 km al noroeste del Valle de ViñalesCayo Jutías, unido a la isla principal de Cuba por un pequeño pedraplén (pasarela) puede resultar una buena opción de excursión de un día desde Viñales. Es un cayo tranquilo porqué no hay alojamiento.

Alojamiento en Viñales: si queréis convivir con la esencia de Viñales, os tenéis que alojar en Villa El Mojito con Juan y Tita, su mujer. Juan es todo un personaje que os preparará mojitos sin pedirlos y os enseñará a jugar al dominó cubano (que llega hasta el 9). Tita os preparará excelentes comidas además de haceros sentir como si estuvierais en casa.

Día 6: Las Terrazas

Flora en Las Terrazas

Flora en Las Terrazas

Para ver montañas más altas y naturaleza en cada rincón, hay que ir a Las Terrazas, a unas 2 horas de Viñales en coche. Las Terrazas es conocido por ser un proyecto de pueblo ecológico y por albergar el Hotel Moka, que está tan integrado en su entorno que hasta los árboles lo atraviesan. Lo interesante de Las Terrazas, no obstante, son sus alrededores. Lo que no os podéis perder de este Parque Natural son:

1. Las ruinas de los antiguos cafetales: hay varios, pero el que quizás conserva más restos es el Cafetal Buenavista, cerca de la entrada este del parque. Desde el cafetal, podéis hacer una excursión de una hora (ida y vuelta) hasta el Mirador Buenavista. Dicen que en los días claros se puede ver la costa norte.  

Restos de un antiguo molino

Restos de un antiguo molino

2. Los Baños de San Juan: Desde el núcleo urbano de Las Terrazas hacia el sur, llegaréis a estos famosos baños formados por piscinas naturales. En ellos también encontraréis cabañas para pernoctar.

Baños de San Juan

Baños de San Juan

3. El Orquideario de Soroa: fuera del área de Las Terrazas, pero no muy lejos.  Si no os da tiempo a verlo todo en un día, podéis aprovechar un rato de la mañana del día 7 para ver lo que os falte.

Alojamiento en las Terrazas: Dado que Las Terrazas está a 2 horas al este de Viñales, y que la ruta continúa en esta dirección, lo recomendable es no volver a Viñales a pasar la noche y quedarse aquí. En el pueblo de Las Terrazas, el único hotel que hay, el Moka, puede salirse de un presupuesto ajustado. No obstante, aunque no haya mucha oferta de casas particulares, la opción existe. En este caso, Villa Duque es una casa con servicios más que aceptables para pasar una o dos noches.

Día 7: De las Terrazas a Cienfuegos

Por la mañana del día 7, como ya he comentado, podéis acabar de ver lo que os haya quedado pendiente de Las Terrazas, pero sin mucha demora, ya que el viaje hasta Cienfuegos dura unas 3 horas y media. 

Cienfuegos no es una ciudad con los atractivos dispersos, de hecho, todo se concentra en la plaza José Martí. Los edificios que la rodean son de estilo clasicista francés, y es que ésta fue una ciudad que fue fundada por franceses y no por colonizadores españoles. 

Otro de los puntos que pueden resultar interesantes en Cienfuegos es Punta Gorda, un trozo de tierra que se adentra en la bahía donde la ciudad se encuentra. Las vistas panorámicas desde este punto y la arquitectura de las mansiones de esta zona de la ciudad son espectaculares. 

Vista panorámica de la Bahía de Cienfuegos desde Punta Gorda

Vista panorámica de la Bahía de Cienfuegos desde Punta Gorda

Alojamiento en Cienfuegos: desde la Villa Los Delfines en Punta Gorda podréis disfrutar de las mejores vistas de la bahía mientras cenáis o desayunáis en su terraza.

En el siguiente post podéis leer el resto de lugares que no podéis dejar de visitar en un primer viaje a Cuba. ¡Un saludo!

Anuncios

2 comentarios en “Dos semanas de ruta por Cuba (parte I: de La Habana a Cienfuegos)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s