Dos semanas de ruta por Marruecos (Parte I: de Fez a las Gargantas del Todra)

Después de ver todo lo que hay que saber para tener éxito en vuestro viaje a Marruecos, ¡ya podéis planificar vuestro recorrido!

La ruta que os propongo para descubrir Marruecos en dos semanas por vuestra cuenta empieza en Fez y acaba en Marrakech.

En este primer post os dejo el programa de viaje de la primera semana tal y como lo hicimos nosotros -¡hace ya 3 meses!-. Hay que decir que nos tomamos este viaje con mucha calma, por lo que hay “etapas” que se pueden hacer en un día o dedicarle menos tiempo a alguno de los lugares en el que nosotros estuvimos un par de días.

Día 1 – Llegada a Fez

Llegada al aeropuerto de Fez y traslado en taxi hasta el riad, al lado de la medina de Fez. Primera vuelta de reconocimiento por la medina, la más antigua de Marruecos y un laberinto para el visitante, donde ni un mapa con GPS os ayudará a volver al riad. Si llegáis pronto, podéis empezar a explorar la medina con las recomendaciones del segundo día.

Riad Fes Aicha: bonitas habitaciones distribuidas en dos plantas alrededor de un patio decorado con típica cerámica marroquí de colores. Un espacio de tranquilidad al lado de una de las puertas de la medina de Fez.

Día 2 – Fez

Al penetrar por la medina de Fez de nuevo y con más calma, os parecerá ver escenas típicas de la vida medieval en pleno S.XXI: la estructura gremial de la medina se conserva hoy en día gracias a sus zocos, el más importante de los cuales es el zoco de los trabajadores del cuero, los curtidores. Lo reconoceréis porqué, por el camino, en las paredes hay escrito tanneries. Subid a la terraza de uno de sus edificios y veréis como se trabaja y se tiñe el cuero manualmente.

Volviendo a las calles de la medina, os daréis cuenta que éstas son tan estrechas que para transportar los bienes, el único medio de transporte que hay es el de los asnos y los carros impulsados por los habitantes de Fez.

Dejaros perder por la medina libremente, pero no olvidéis pasar por la Mezquita Al Karaouine (aunque solo podáis hacer miradas indiscretas desde las puertas exteriores) y las medersas El-Attarine y Bou Inania (madrazas = escuelas del Alcorán). 

Restaurante The Ruined Garden: para comer y escapar del bullicio de las calles de la medina, os recomiendo este restaurante, en el que podréis comer a la sombra de los árboles y plantas del jardín.

Muy cerca del restaurante, no olvidéis visitar la puerta más famosa de la ciudad, la Bab Boujloud, la puerta azul.

Después de visitar la medina, podéis caminar hacia las calles de Fes-Jdid, a través del jardín Jnan Sbil. Para los que hayáis estado en la Alhambra de Granada, el jardín os recordará al monumento andaluz. Al otro lado de éste, podréis ver el exterior del Palacio Real y la mellah (barrio judío).

Jardines en Fez

Jardines Fez

Si todavía os queda tiempo y queréis tener una buena vista de la ciudad, podéis subir a la Fortaleza de Borj Nord, en una de las colinas que rodean la ciudad.

Día 3-  Moulay Idriss – Volubilis – Meknès

A partir de este día, todos los recorridos serán en coche, hasta la llegada a Marrakech, después de Essaouira, lugares de los que os hablaré en el siguiente post.

Después de recoger el coche, el primer viaje será hasta Moulay Idriss (a 74 km / 1h 26min de Fez).

Moulay Idriss, es uno de los pueblos de Marruecos más pintorescos. Su principal punto de atracción es el santuario de la dinastía Idriss, los primeros colonizadores musulmanes del país. Pero a parte de esta mezquita, cerrada para los no musulmanes, el pueblo es especial gracias a sus calles estrechas que suben por la montaña Zerhoun. La subida es sorprendente ya que a parte de las impresionantes vistas, encontraréis tiendas y monumentos como el minarete redondo, el único de éstas características en el mundo. 

En Volubilis, a tan solo 3 km des de Moulay Idriss, podréis pasear por la antigua ciudad romana, hoy en día el yacimiento de este tipo más bien conservado del norte de África. ¡No os podéis perder los dibujos de los mosaicos de sus casas! 

Después tomad el coche y conducid hasta Meknès, a 26km / 27 min desde Moulay Idriss. Meknès es una ciudad rodeada de campos, muchos de los cuales están dedicados a la producción del vino -curioso sabiendo que los musulmanes tienen prohibido beber alcohol-. En Meknès, descubriréis otra medina llena de vida. Probablemente no os quede tiempo para descubrirla al detalle, pero os recomendaría pasar por la Madraza Bou Inania, llegar hasta el otro extremo, donde hay el mercado cubierto, para llegar hasta la impresionante muralla. Al otro lado de ésta, descubriréis el Mausoleo de Moulay Ismail, al que podréis entrar gratuitamente. La arquitectura de este mausoleo y las puertas y salas que iréis pasando para llegar hasta el final son de lo más sorprendente.

Mausoleo de Moulay Ismail

Entrada al Mausoleo de Moulay Ismail

Riad Bab BerdaineBuena opción dentro de la medina para dejar el coche en el parking de la puerta de acceso y llegar rápidamente. Las vistas desde la terraza sobre la ciudad dejan sin aliento.

Día 4 – De Meknès a Midelt

Después de desayunar, o dar una última vuelta por Meknès, hay que salir dirección Midelt, (a 216km / 3h 28min) pasando por las montañas y bosques de cedros del Atlas Medio. Se puede hacer parada en Ifrane y Azrou, donde hay una estación de esquí y una producción importante de artículos hechos con la madera del cedro. En Ifrane, podréis ver lo que los marroquíes le llaman la “pequeña Suiza marroquí”, por el tipo de casas que hay. La verdad es que nosotros pasamos por los dos lugares pero no les encontramos demasiado interés, quizás porqué no había nada de nieve y había un ambiente un poco “abandonado”. 

Lo bonito del día son los paisajes que rodean la carretera hasta llegar a Midelt y, si sois de los que os gustan “las piedras”, la zona es muy famosa porqué en ella se encuentran minerales interesantes para los coleccionistas.

Paisajes de Midelt

Paisajes de Midelt

Riad Villa Midelten Midelt, excelente relación calidad-precio. La cena con tahine o couscous es de las mejores que tuvimos durante nuestro viaje en Marruecos.

Día 5 – Valle de Ziz  – Merzouga

Continuado hacia Merzouga (a 270km / 4h 14min de Midelt), pasaréis por el Valle de Ziz, lleno de palmerales. Continuación hacia las dunas de Erg Chebbi. El camino se hace un poco largo, pero el destino lo merece. 

En nuestro caso, quisimos pasar dos noches en Merzouga, una en una casa al lado de las dunas, al otro lado de la carretera, y otra en un campamento, en medio del desierto. ¿El motivo? Queríamos tener más posibilidades de observar las estrellas. Aunque las dos noches estuvieron libres de nubes por completo, no nos arrepentimos de la decisión.

Chez les Habitants: la primera noche en Merzouga la pasamos en esta casa construida por Ahmed y su familia. Un proyecto familiar que después de mucho esfuerzo les ha salido como esperaban. En Chez les Habitants, Ahmed no solo se encargó de organizarnos la excursión y noche al desierto del día siguiente, sino que pasamos una de las noches más bonitas de nuestra estancia, gracias a su compañía, a la cena y a las adivinanzas y reflexiones alrededor del fuego. Así que si queréis trato personal y familiar, no hay que dejar escapar la oportunidad de estar en esta casa.

Día 6 – Excursión a las dunas de Erg Chebbi en dromedario

La opción que escogimos para descubrir el desierto fue la excursión de todo el día en dromedario. Esto incluía cruzar el desierto hasta el campamento nómada, donde nos enseñaron como se cocina la pizza bereber y comimos ensalada marroquí, couscous y tahine. Después, nos dirigimos hacia el campamento, para tomar té, observar la puesta de sol, cenar, beber más té, tocar los tambores, cantar y observar, por fin, las estrellas. Después de más de 3 horas en dromedario durante el día caímos rendidos (al menos yo) intentado pedir un deseo después de ver una estrella fugaz. Aunque vi unas cuantas, al final no lo conseguí porqué iban demasiado rápido como para llegar a formularlo :'(. 

Día 7 – De camino hacia las Gargantas del Todra

Después de ver como salía el sol, entre las dunas, desayunamos y volvimos hacia Chez les Habitants para recoger nuestras cosas y tomar el coche desde Merzouga hacia Tineghir (a 200km / 3h 24min desde Merzouga). Tineghrir es el oasis mas frondoso de los del sur. Limita con huertos y palmerales, al pie de las montañas del Atlas y es el punto de partida de la carretera que llega hasta las gargantas del Todra, por el valle que lleva el mismo nombre.  

Después de visitar estos dos puntos, os recomiendo aprovechar las últimas horas de sol para llegar hasta Dades (a 66km / 1h 4 min desde las Gargantas del Todra), para continuar con la ruta desde ese punto a partir del día 8.

Kasbah la Jeannemaravillosa y espectacular Kasbah moderna en Dades que Moha ha construido con la ayuda de sus amigos y conocidos repartidos por todo el mundo. El trato familiar, la manera en que está hecho el edificio y el desayuno que nos sirvieron me obligan a obligaros a pasar a ver a Moha y su familia si tenéis pensado pasar por Dades. ¡Lo único negativo de nuestra estancia allí fue que solo estuvimos una noche!

El recorrido continúa en la segunda parte del post sobre las dos semanas de ruta por Marruecos.

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3 comentarios en “Dos semanas de ruta por Marruecos (Parte I: de Fez a las Gargantas del Todra)

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