Dos semanas de ruta por Irlanda (Parte I: de Dublín a Kilkenny)

Los primeros días de este recorrido, que se realiza en el sentido de las agujas del reloj sobre la isla, son un contínuo de novedades: la ciudad de Dublín, jardines espectaculares, montañas con paisajes increíbles, calles con casas coloridas…

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Estatua en Powerscourt Gardens

Por cuestiones de espacio, la ruta que se detalla en este post sólo va desde Dublín, la capital del país, hasta Kilkenny, a 150 km al sur de Dublín y consta de los tres primeros días del viaje.

Si queréis ver el mapa entero de la ruta, recordad que lo tenéis disponible en el primer post de Irlanda, sobre cómo planificar un viaje de dos semanas a Irlanda.

Día 1: Llegada a Dublín

La hora de llegada del vuelo influirá mucho en lo que podáis hacer este día. En nuestro caso, el vuelo llegaba a primera hora de la tarde, pero entre que sufrimos un retraso de casi 2 horas y el tiempo que tardamos en recoger el coche, no pudimos hacer mucho más que caminar desde nuestro alojamiento hasta uno de los pubs más antiguos de la ciudad, el Cobblestone Pub, donde la familia Mulligan toca música tradicional cada noche de la semana desde hace 5 generaciones.

Si vuestro tiempo disponible es mayor ese día, podéis aprovechar para visitar alguno de los puntos más alejados del centro de la ciudad, a la que nosotros le dedicamos el segundo día, como la Kilmainham Gaol, la antigua prisión de la ciudad, la Guinness Storehouse o la Old Jameson Distillery, si sois más de whisky que de cerveza.

Día 2: Centro de Dublín

Durante este día nos dedicamos a recorrer a pie toda la zona centro de la ciudad.

Empezamos nuestra visita en el Ha’penny Bridge, ya que el tranvía (Luas) desde nuestro alojamiento, nos dejaba en Jervis Station, a sólo 100 metros del puente. El puente, que cruza el río Liffey, tiene este nombre porque hasta no hace mucho, para cruzarlo, se tenía que pagar medio penique (half a penny) y luego uno entero. El peaje se dejó de cobrar en 1919.

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Ha’penny Brigde

En el otro lado del puente se encuentra el famoso barrio de Temple Bar, por el que en ese momento sólo cruzamos para llegar al próximo punto de interés, ya que volvimos más tarde durante el atardecer, cuando había más vida.

Y el siguiente punto de interés era el Trinity College, donde se puede ver el famosísimo Book of Kells. Pero vamos por partes: el Trinity College es la universidad de la ciudad y existe desde hace más de cuatro siglos. Es famosa por su biblioteca y por el libro ya mencionado, el Book of Kells, del S. IX, el manuscrito más decorado de todos los ejemplares medievales iluminados. Consta de los cuatro evangelios en latín y los pigmentos que se utilizaron en su elaboración se importaron de varios lugares, como Oriente.

La entrada al recinto exterior de la universidad es gratuita, pero para acceder a  la biblioteca y a la exposición del libro, hay que pagar 11 € (precio de adulto). Los estudiantes ofrecen un tour guiado de media hora por el recinto que termina en la entrada de la biblioteca (e incluye dicha entrada) por sólo 2 € más.

A la salida del Trinity College, nos dirigimos hacia el sur por la zona más comercial de la ciudad, por Grafton Street, desviandonos hacia la derecha para ver el Powerscourt Center, antaño una gran mansión y hoy en día un centro comercial para comprar accesorios, arte y artesanía.

Volviendo a Grafton St., al final, llegaréis a St Stephen’s Green, un espacio verde en medio de la ciudad, alrededor de un lago por el que pasear y descansar un rato.

Saliendo del parque a un quilómetro hacia el oeste de éste, encontraréis St Patrick’s Cathedral, la mayor iglesia de Irlanda, fundada junto a un pozo donde se dice que San Patricio bautizó en el S. V, a un gran número de conversos.

Desde allí, podéis subir por Patrick St., para llegar hasta la otra catedral de la ciudad, la Christ Church Cathedral, que a diferencia de la anterior, considerada la iglesia del pueblo, pasó a asociarse con el entorno británico.

La siguiente parada es, por Castle St., el Castillo de Dublín, base del dominio inglés durante siete siglos, desde el S. XIII. Lo único que queda de la construcción original es la Record Tower y una parte de la Powder Tower. En la parte sur hay unos jardines con unas bonitas vistas al castillo.

Para acabar el día, ahora sí, hay que dirigirse hacia Temple Bar de nuevo, a tan sólo unos minutos a pie hacia el norte del castillo, para tomar unas pintas y escuchar música en directo. No tengo ninguna recomendación en especial, pero paseando por las calles peatonales de esta zona veréis multitud de lugares con música en directo. ¡Seguro que cualquier lugar es bueno!

Temple Bar

Temple Bar

Día 3: Powerscourt Gardens, Wicklow Mountains, Glendalough y Kilkenny

Si el día anterior os había dejado exhaustos, preparaos para vivir otro día intenso, esta vez conduciendo desde Dublín hacia el sur.

La primera parada del día son los Jardines de Powerscourt (1875), seguramente unos de los más espectaculares de Irlanda, a los pies de la montaña Great Sugar Loaf. El recorrido completo a los jardines dura alrededor de una hora y media y en ellos destacan los Jardines Japoneses, el Lago Tritón, en el centro, y hasta un cementerio de animales de la familia que habitaba en la mansión (1731) que le da nombre a los jardines.

Después de visitar los jardines, tomad una parte de la Military Road para descubrir las Montañas de Wicklow, una zona montañosa pero con una vegetación más bien baja (no hay árboles que destaquen por su altura, sino muchos arbustos pequeños). Los paisajes de estas montañas son extremadamente bonitos, quizás por este motivo estos parajes han sido escenario de varias películas como la de PS. I Love You. No os perdáis en vuestro recorrido el Lough Tray, un lago circundado de laderas rocosas, ni el Sally Gap, un puerto de montaña rodeado de turberas, arroyos y lagunas. Desde este puerto, bajando hacia el sur, encontraréis Glenmacnass, un valle profundo y estrecho lleno de cascadas.

Al final de Glenmacnass, encontraréis Glendalough, un monasterio entre bosques, que fue creado en el S. VI por St Kevin. Lo bonito de lo que queda del monasterio es la torre cilíndrica, St Mary’s Church y St Kevin’s Kitchen, todo ello rodeado de las famosas cruces celtas. Para acceder a esta zona no es necesario pagar entrada, sino que podéis llegar hasta ella por un camino que baja desde el parking hacia la izquierda. Si continuáis por este mismo camino, llegaréis hasta el Lago Superior, donde encontraréis más restos de edificaciones que formaban parte del mismo conjunto monástico y una cascada. Todo ello os llevará unas dos horas de visita.

La última visita del día es la ciudad de Kilkenny, a una hora y media de camino en coche desde Glendalough, y una de las ciudades interiores del país más bonitas. El centro consta de varias calles peatonales blindadas de edificios de colores. Lo ideal sería cruzar el río por St John’s Bridge, caminar por St Kiernan’s St. hacia Parliament St. para llegar hasta St Canice’s Cathedral. Después volver por High St. y ver el ayuntamiento (Tholsel) y el Butter Slip, un callejón que se llama así por los puestos de mantequilla de su mercado. Finalmente, el Castillo de Kilkenny es uno de los puntos fuertes de la ciudad. Si queréis visitar su interior, probablemente tendréis que avanzar la visita para encontrarlo abierto.

Podéis continuar el viaje con el siguiente post:

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3 comentarios en “Dos semanas de ruta por Irlanda (Parte I: de Dublín a Kilkenny)

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