Paisajes de Ardara

Dos semanas de ruta por Irlanda (Parte III: de County Clare a County Donegal)

En la tercera parte del recorrido de dos semanas por Irlanda, encontraréis el trayecto desde la zona de Clare hasta la parte noroeste de la isla esmeralda, Donegal Coast.

Ir al mapa completo de la ruta

Día 8: Bunratty Castle, Cliffs of Moher y Burren National Park

El punto fuerte del día es Cliffs of Moher, los acantilados más conocidos del país, pero por el camino desde la zona de Killarney, donde nos habíamos quedado en el día 7, podéis descubrir mucho más.

Para empezar, pasaréis por el pueblo de Adare, la calle principal del cual está flanqueada por casas con tejados originales de paja. Cerca de éste, os podéis desviar un poco del camino para ver Carrigogunnell Castle. Acceder hasta este castillo es un poco complicado ya que no está señalizado, pero si lo conseguís, descubriréis un castillo abandonado impresionante.

Otro punto de interés que encontraréis en el camino a los acantilados es Bunratty Castle y Folk Park. Se trata de una antigua fortaleza normanda del siglo XV con un gran salón en su interior en el que no es difícil imaginarse grandes banquetes de época. Pero lo que a nosotros realmente nos gustó fue el folk park que lo rodea, una reconstrucción de un típico pueblo irlandés del siglo XIX, donde uno puede conocer cómo se vivía en esa época. Se puede visitar, por ejemplo, la casa del médico, la escuela, una taberna, la casa de té…

Y finalmente llegaréis a Cliffs of Moher, que se extienden durante más de 8 km por la costa y llegan a medir hasta 214 m de altura. Quien quiera hacer la excursión completa puede ir al pueblo que queda en el norte, Doolin, y caminar. Si tenéis el tiempo justo, tendréis que dejar el coche en el parking y pagar la entrada del recinto y centro de interpretación (6 € por persona). A cambio, entraréis directamente a la zona con los acantilados más altos.

Después de ver los acantilados os podéis acercar a Doonagore, una casa-torre del siglo XVI en medio de un prado verde que se asoma al mar. Aunque es una propiedad privada, la vista de esta fortaleza con el mar al fondo es fantástica.

La última parada del día es Burren National Park, al noroeste del condado de Clare. Los paisajes de este parque son totalmente diferentes al resto de paisajes irlandeses, ya que se trata de una zona “menos verde”, formada por piedras y rocas kársticas, llena de restos arqueológicos como el Poulnabrone Dolmen. Con un pequeño paseo alrededor del dolmen, veréis que la vegetación de esta zona también es diferente de la del resto de la isla.

 

Día 9: Galway

Este día fue un día de “descanso” para nosotros. Era el noveno día de viaje y los días previos habían sido muy intensos y de mucha carretera, así que nos apetecía estirar las piernas durante un día entero, pero sin desaprovecharlo.

Por lo tanto, lo dedicamos a caminar tranquilamente y sin prisas por la ciudad de Galway, donde pudimos descubrir, que en lugar de una ciudad, en realidad Galway es un pequeño pueblo de pescadores alrededor del puerto.

Galway no es un lugar lleno de atractivos turísticos, pero a parte de la zona portuaria, podéis pasear por su centro peatonal, lleno de tiendas. Podéis ir al Spanish Arch, donde los españoles descargaban en el siglo XVI sus mercancías, al Barrio Latino, lleno de pubs y restaurantes, a la Catedral de San Nicolás

Nosotros acabamos el día con unas pintas en un típico pub del centro con música tradicional: el Tig Cóilí Pub.

Día 10: Connemara National Park

He aquí otra zona de Irlanda donde nos hubiera gustado quedarnos unos días para descubrirla con más detenimiento, la región de Connemara National Park.

Nuestra primera parada fue el pueblo de Roundstone, un pueblo con un pequeño puerto desde el cual se puede observar una hilera de casas coloridas. Un poco más adelante, nos detuvimos en Ballyconneely, donde hay varias playas en las que, si no fuera por las temperaturas bajas, uno podría pensar que está en el Caribe.

Después, hicimos una parada técnica en Clifden para comer en el Cullen’s Bistro & Coffee House, un café pequeñito donde cocinan platos locales.

Con el apetito cubierto, nosotros conducimos hacia Connemara National Park, donde se alzan cuatro cimas llamadas los Twelve Bens. El centro de interpretación del parque es el punto de partida de varios recorridos a pie, desde 30 minutos hasta todo el día. Nosotros hicimos uno de una hora y media aproximadamente, que nos dió la oportunidad de ver los ponis de Connemara, que según la guía provienen de una yeguada árabe que llevaban los navíos españoles de la armada. También pudimos disfrutar de la vista panorámica del parque y ver muchas flores, entre las cuales, las fucsias, que crecen entre los arbustos de Connemara gracias al clima.

Justo al salir del parque, rodeada de lagos y montañas, se encuentra Kylemore Abbey, construida primero como castillo en 1867, para luego ser vendida a monjas benedictinas en 1920. Actualmente, se puede visitar su jardín victoriano amurallado, la iglesia neogótica y el museo familiar, entre otros. Hay que decir que en nuestro caso nos limitamos a verla desde el lago del exterior, porque no teníamos tiempo para entrar a visitarla.

A unos 10 km hacia el este de la abadía, pudimos ver el Killary Fjord, una lengua de mar que se adentra 16 km y que regala al visitante paisajes de postal que hay que ver con los propios ojos, porque la cámara no llega a plasmar la belleza del lugar. Como era el primer fiordo que veíamos en nuestras vidas quedamos impresionados.

Finalmente salimos de la región de Connemara hacia el norte para poder continuar el viaje. Por el camino, desde la carretera, vimos la espectacular montaña de Benbulbin cerca de Sligo. Este macizo en forma de mesa es una montaña gigante formado durante la Edad de Hielo es un destino importante para escaladores, pero según leímos, también se pueden hacer excursiones a pie por sus caminos.

Día 11: Costa de Donegal

En nuestro último día a la Wild Atlantic Way Coast, visitamos la Costa de Donegal.

Lo primero que hicimos fue ir a la zona de Slieve League, donde hay más acantilados y vistas espectaculares al Atlántico.

Después, conducimos hacia Glencomcille, un pequeño pueblo en un valle donde se puede ver la iglesia de San Columbano, lugar de peregrinaje, ya que se cree que la tumba del santo está a sus pies.

En el pueblo también podéis ver el Folk Village Museum, donde se puede ver la vida rural de Donegal a través de los tiempos.

Después, podéis ir hacia Malinbeg, a las afueras de Glencomcille, para llegar hasta la urbanización de Malin Moree, donde se encuentra la Silver Strand, una playa a la que se llega bajando unas escaleras. No os perdáis, cerca de esta playa, la entrada de mar que forma una pequeña playa interior que podéis ver en la foto abajo de estas líneas (para llegar hasta allí, tenéis que intentar ir hasta la torre solitaria que veréis entre campos).

Desde Glencomcille, conducimos hacia Ardara por el Glengesh Pass, una carretera panorámica entre valles. Una vez en Ardara, descubrimos la península que se adentra hacia el mar, un lugar con una luz espectacular, como podéis ver en las siguientes fotos.

Y por último, hicimos una última carretera panorámica para volver a Donegal, donde estábamos alojados, la R253, de Glenties a Ballybofey.

Continuad leyendo el recorrido de este itinerario en el último post de Irlanda con los últimos 4 días de viaje:

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3 comentarios en “Dos semanas de ruta por Irlanda (Parte III: de County Clare a County Donegal)

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